Hace mucho que no detengo el tiempo a darle vida a mis dedos sobre el teclado y hacer una danza textual entre palabras, versos y significados narrativos.
Los meses se han ido como agua que baja de la montaña cordillerana sudamericana del Aconcagua y desciende durante kilómetros por los ríos hasta llegar al Atlántico. Esta analogía demuestra que en mi silencio y distancia de recogida extraño los abrazos de mi gente y mi país.
Mi prosa se ha estropeado hasta oxidarse aunque no tanto como la confianza que se rompió de un momento a otro. Algo reconozco ahora, mi fé nunca se apagó. Pues intuyo que esa diminuta chispa fue la que me mantuvo con vida en conjunto con los pedidos al Cosmos, Dios/Diosa y sus respuestas milagrosas.
Cuando todo parecía que iba para bien y avanzando de manera escalonada, en el décimo piso caí a picadas tras los empujones por la espalda de personas que no lo hubiese dudado jamás. Fue un suicidio forzado. Y aunque las fuerzas así lo deseen jamás tendrán lo que pretenden. Una mujer fuego y guerrera jamás se rinde. Se sacude y levanta de las cenizas para renacer con más sabiduría. Porque aunque esas situaciones hayan puesto en duda mis propias certezas, sé a lo que vine a este mundo y para qué estoy aquí. Si te incomodo he cumplido mi misión, y si te expande haz cumplido la tuya.
Hay personas que te dirán lo que quieres escuchar y otras que te dirán lo que no quieres escuchar. Unas te soban la espalda para quedar aparentemente bien, otras te van de frente aunque no te guste. El doble lenguaje de la serpiente es una destreza aguda pero suena sólo como cascabel de yarará que al tiempo de su hipnótico sonido deja de sonar y se ven las verdades después de la ilusión. Y allí estuve dentro de ese espacio temporal ilusorio interdimensional que ingresé como por un tubo para sostener lo que no me pertenecía y correspondía. Aunque confieso, sí agradezco lo potente: volví a reconocerme en mi esencia y quitarme la piel del viejo personaje.
Como lo que se dice trillado, de cada experiencia hay que sacar lo aprendido. Pues he juntado miles de vidas en una sola y pagado los resabios de las antiguas y del linaje. La próxima elegiré diferente, dejando limpia y pulcra la próxima historia a contar. Que tire la piedra quien esté libre de pecados.
Nueves meses no se pueden contar en un solo texto pero que Judas tenemos todos…: la máxima expresión de amor mi amor. Gracias a Judas, Jesús cumplió su misión. Él sabía que aquello pasaría y aún así dejó que ocurriese porque claro, lo cercano puede distorsionar la vista pero quien tiene visión, alma y corazón trasciende el horizonte cercano. Es decir quién conoce el propósito de su paso por la Tierra sólo puede ver en lo macro, en ese impacto que no es sólo en el cotidiano del día a día, sino hacia dónde debería ir la humanidad en sus estados de conciencia, incluso hasta una vez muerta. Colaborar en el despertar de los estados de conciencia es como los artistas cuando trascienden con sus obras los años, las décadas, y algunos los siglos. Mozart, Picasso, Tesla, Da Vinci, y tantísimos que después de muertos sus obras siguen en pie. Cada expresión de un cuadro, una escultura, un libro o una composición no fueron pensadas enteramente para el futuro fue pensada para saciar la expresión del artista y expandirse en su integridad. Y tanto que sus impactos trascienden cualquier idea del artista que pudo haber tenido porque las causas de su expansión son el mensaje que cada etapa sociocultural está dispuesta en la información que representan las artes, a comprender y sentir lo que quiso decir ese artista en el momento en que se dejó guiar por su intuición creadora. Algo similar ocurre para quienes son parte de ampliar los estados de consciencia de las personas: son puras semillas instantáneas que aparecen y desaparecen como estrellas fugaces, aunque sí dejan impregnada su estela en las miradas y almas de quien toca.
Aunque sepa mi destino debo caminar. Y si las sombras ajenas una y otras vez buscan apagar mi rastro que sepan que no hay sombra ya que pueda hacerlo porque mi presencia les incomoda. Y aunque suene pedante mi discurso hablará más de ti su efecto al leerlo que lo que realmente estás lista o listo a comprender. El poder interno es Certeza y Humildad no pedantería.
Mi verba se ha afilado en el fuego sagrado de las leonas que rugen tras lamer sus heridas profundas. Ya no queda espacio para corromper la firmeza de una alma que ha tocado la muerte y salido con la dulzura de la risa. La Alquimia resume y resurge todos los viajes multidimensionales y terrenales en uno solo. Quien porta la capacidad de bajar la mirada para contemplarse forja el sostén que lo hará libre.
Si cabiesen en la línea de un verso todos los granos de arena se daría un giro en el campo astral.
No se rompió primero el espacio-tiempo sino al contrario, primero se rompió el núcleo concéntrico que Todo lo une en el Magnetismo: el corazón. Al despedazarse el centro neurálgico de la certeza y la intuición se produjo un impacto directo sobre las líneas del espacio-tiempo abriendo un vacío semenjante a un agujero negro. Allí donde yace la posibilidad de observar y permanecer para trascender.
…Y una CONVERSACIÓN todo lo hubiese cambiado.
¿Cuánto impacto acumulado en traicionarme recogí?
Porque Sostener a los demás ha sido mi karma ¿Quién creí Ser dentro del personaje?... Ya nada me corresponde, ni nada me representa. Habitarse en la muerte es la Rendición para que la vida Florezca: reinventarse y permanecer.
Sostener lo genuino, no lo real, hace que se vuelva realidad la Esencia y se repare el Magnetismo.